29/6/11

Gracias a dios es viernes…¿o jueves? ¿…miércoles? Ah jeje

Y yo dejé de fumar. El 28, para ser exacta, hizo cuatro meses de que este cuerpito inhaló la última y profunda bocanada de humo. ¿Quién lo diría? Por cierto no mis hijos, que me tenían menos fe que el candidato del Partido Obrero de llegar a la presidencia. Aún hoy me miran con desconfianza y me olfatean como pichichos cada mañana.
Y nada. Ni me acuerdo de que alguna vez anduve por la vida esgrimiendo un pucho y contaminando el aire de mi casa y del mundo. Volvió a ser natural respirar aire puro aún con todos los ventanales cerrados. También dejé los ansiolíticos y los antidepresivos que el doctorcito había recomendado para zafar el mal trance. Soy una genia. No necesité ni parches, ni chicles con nicotina. Nada. Mejor dicho, nada que no sea COMIDA.
Las primeras semanas estuve chocha: me empezaron a calzar  bien los jeans, los rellenaba por todos lados, nada de bolsas en el pliegue de la cola, nada de tela que sobra al costado de la pierna. Días después tuve que recurrir a los jeans un talle más grande que tengo de mis etapas de tiroides baja. Después directamente hubo que sacar a relucir las calzas elastizadas y los joggings, porque los jeans dejan al descubierto unos incipientes flotadores (bué, flotadorcitos) que a fuer de ser sincera, en esta época se enfrían y no quedan lindos. Finalmente, hace meses que no me peso y estoy aterrada: nunca pasé los 60 kg, ni embarazada, y si llegara a pesar más me tienen que internar por depresión. Con decir que le escondí la pila a la balanza que tengo en el baño, por si por error me llego a parar sobre ella.
Si bien mi gran temor era que junto con el cigarrillo se fuera mi inspiración para escribir, nada de eso parece haber sucedido. Es más, estoy escribiendo una nueva novela, si es que se puede decir que alguna vez escribí alguna. Me pasa que tengo una gran idea y luego se me agota en 10 páginas tamaño A 4 doble espacio. Pero estuve leyendo a otros autores (principalmente autoras) y noté que a ellas les pasa lo mismo, solo que tienen la precaución de rellenar con descripciones al pedo y otras sarasas las páginas restantes. De modo que, con un argumento que ocuparía 10 hojas y relleno sanitario que ocupe 140 tengo una flor de novela en curso.
El problema es que yo tiendo a hacerla corta, siempre. Te sintetizo cuatro meses de mi vida en un post, como ahora.
Tons que dejé el pucho. Yes. Misión cumplida. Ahora tengo que dejar las facturas. Y la polenta, los alfajores, las tortas con crema, las mollejas, los bombones, el jamón crudo, los sánguches de salame, el queso cortadito de las picadas, la mortadela…el salchichón primavera….los canelones…  
  

5 comentarios:

  1. felicitaciones por los cuatro meses, se siente tan bien dejarlo, respirar, sentir olores, usar perfumes, hacer ejercicio, es tan saludable! que lindo...
    Ahora te toca abandonar una adiccion por otra, eso si, abandona la comida, no te vuelques por el alcohol, jajaja.

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  2. carancho16:25

    Vamos todavìa!

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  3. no, lils, cambiar el cigarrillo por los hidratos es caaasi lo mismo..!!!! (son MÁS adictivos!!!) bien por una. vayamos por la otra!!!!
    lo rescatable: no dejes de escribir!!!!
    besotónnnnn

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  4. Gracias totales por el aliento, chicos!
    Y no, Cla, lo que pasa es que es invierno y hago menos actividad física, pero no va a durar mucho. Odio los rollos!!!

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  5. Anónimo16:04

    jjajjajaj! Me encantó! Bueno en esto del pucho y demás te llevo un poco de ventaja. El pucho lo largué a los 17 (empecé temprano vio? ) y el resto de las cosas que pusiste ... hace 15 días! Bah! Carne ... la última vez fue en Arg., pero harinas, leche y sus derivados... hace 15 días que largué todo eso y me siento fantástica!!!! Tengo una energía im-pre-sio-nan-te!!! Y mi humor... mejor imposible! Un besoteeeee!!!!! Laura (alias Govenka)

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Gracias