2/2/12

El mensajero VIII


La salida con Joaquín no cumplió con mis expectativas. Por más que lo intenté, no pude sacarle una palabra que aportara un dato, aunque sea mínimo, sobre las desapariciones que según se informa habrían sucedido en la U. Joaquín, soldado ferviente del sistema y de Isis, dejó en claro desde el vamos que no toleraría ningún cuestionamiento hacia su bien amada gurú, la que, según él, es perseguida injustamente por quienes tratan de arruinar su reputación tendiendo un manto de sospecha sobre su centro. Quise meter un bocadillo para cambiar “reputación” por “negocio” pero lo vi tan inflamado que no me atreví. Lo dejé recitar, con una sonrisa, el manual del buen pastor y vaya a saber por qué se sintió en libertad de aconsejarme, entre otras cosas que ya olvidé, me conminó a que aprovechara mi estadía junto a Isis para “expresar y sanar mis emociones” que a su infalible modo de ver están llenas de nudos por ahí y por allá, pobrecita yo.
Por un momento dejé de escucharlo porque me acordé de Diego, un amigo que dice que para aliviar las contracturas musculares, no hay mejor remedio que poner sobre la zona afectada una estampita de la Virgen Desatanudos. Hijo de puta, como me hace reír ¿Sería igual de efectivo con mis nudos emocionales? Contuve la risa y seguí escuchando un rato a Joaquín, hasta que el bostezo incontenible marcó el fin de la conversación.

En cierta forma me dio ternura. ¿Qué podía saber un pibe como él de emociones anudadas, dañadas, hechas un bollo y alojadas en lo más profundo del alma, si es que existiera tal cosa? Por lo visto, un estado emocional en presunto orden, como el de Joaquín, digo, induce a adorar a una persona a la que se visualiza perfecta, y yo se por experiencia que eso puede no conducir a nada bueno.

Levanto los ojos de mi notebook justo a tiempo para ver pasar a una parejita tomada de la mano que da un paseo lánguido por la playa. Por asociación de imágenes, me sorprendo pensando en Germán. Hace mucho que no pensaba en él. Asocio también que hace dos años, cuando vine a este mismo lugar escapando de la crisis por la separación, estaba mucho más dañada que ahora. Será que a uno se le va haciendo un callo en las zonas dolorosas, o realmente es como dice Perogrullo, que el tiempo sana todo. Pero entonces no lo sabía.

Yo me resistía a entender y le preguntaba a Germán, no una vez, sino muchas, ¿Explicame como es que vivimos enamorados cinco años y así de pronto, me decís que todo se terminó? No es “así-de-pronto”, Mariví, me contestaba él con infinita paciencia. Es que a veces las personas parecen estar juntas pero están… ¿Cómo decirlo? Como habitando universos paralelos con líneas divisorias invisibles, eso.

La metáfora fue tan reveladora que dejé de preguntar. Acepté que ya estaba habitando el lado menos amable de los universos paralelos, el que corresponde a aquellos que, simplemente, no dejaron de amar.

Siguiendo con la mirada el trayecto de la pareja en la arena, me pregunto si todavía estoy en el mismo lado. Creo que no. Creo que ahora habito el universo completo de los que eligen trazar una línea sólida entre uno y otro. Un universo que me tiene como centro, impermeable a las trampas de las líneas alternas.

El sonido del celular en el bolso me saca de las reflexiones filosófico metafísicas. Es Felicitas desde Buenos Aires.

No se como tomar la noticia que me dio Felicitas. Se nos acaba de caer la hipótesis del primer desaparecido del Centro la U. Encontraron al chico en una morgue provincial, donde figuraba como NN desde hace dos meses. Aparentemente murió en un “confuso episodio”.  El joven formaba parte de una agrupación de ambientalistas que protestaban contra la mega minería. Acá hay algo raro, Victoria, me decía Felicitas bastante nerviosa, es probable que en el otro caso también nos vendieron humo, por lo que me parece que estamos perdiendo el tiempo ahí en Uruguay, dejá todo y venite cuanto antes.

No sé que pensar pero si sé como me siento. Tengo muchas ganas de irme de acá, me encantaría salir corriendo hacia el puerto de Montevideo, mi fobia a la disciplina de la U me impulsa, pero eso sería dejar el misterio no resuelto, todavía hay una persona desaparecida y yo estoy en el lugar donde hay que estar. Hay algo que me dice que esta vez es de vital importancia que no huya. Entonces vuelvo a llamar a Felicitas y le digo que me quedo.

Continuará

2 comentarios:

  1. Hola!!!!

    Hoy sí, es el último día, alas 19 hs Argentina se sabrá que es el gran ganador, del concurso de La Blogoteca, donde tenes tu blog inscripto y yo el mío……Te espero allí para ver como salimos.
    Buen fin de semana con un abrazo de oso.

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  2. No le dediqué mucho tiempo a ese tema este año, por consecuencia no tengo ni un solo voto jaja!
    Te deseo lo mejor!

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Gracias