11/7/09

Desayuno americano 1

Verónica
La ventaja de nacer en Pueblo Chato consiste en que la escasez de variedad humana hace que una mujer medianamente linda adquiera condición de reina y que un hombre medianamente rico la pueda hacer su esposa.

En Pueblo Chato virtudes como la inteligencia o el talento no son indispensables, e incluso pueden significar un problema cuando se pretende llevar la acción a algo más que prepararse los domingos para dar la vuelta al perro, a pié en el caso de ser mujer, o en auto recién lustrado en caso de ser hombre.

Así, machos y hembras en celo de fin se semana, alrededor de la plaza principal, terminarán su ronda en el único cine que estrena un año después las películas, o en el único boliche que enfrenta sábado tras sábado a las mismas caras. Y con suerte y viento a favor lograrán concretar el apareamiento, sorteando las dificultades por falta de plazas disponibles en los moteles locales.

La desventaja de nacer en Pueblo Chato para los que desean experimentar algo más que una vida diseñada en serie, es que la única salida posible es la terminal de ómnibus.
Verónica Lamas había nacido en 1972 con el espíritu rebelde de su padre, que seis meses antes del nacimiento había elegido sin previo aviso la salida de la terminal, y la belleza de su madre, que se había casado dos años después con el único valiente que se ofreció a lavar el honor de Raquel Lamas, haciéndola su esclava , perdón, su esposa. Sin embargo Verónica siguió llevando el apellido materno.

Si bien Antonio Griciutti, de allí en más su padrastro, era un gringo tacaño dueño de muchos miles de hectáreas de tierra fértil y otras tantas vaquitas pastando sobre ella, accedió obligado a pagar el colegio privado católico de Verónica, que desde el preescolar mostró una molesta tendencia a desafiar a las autoridades y tuvo memorables enfrentamientos verbales con monjas y sacerdotes, mostrando una rebeldía digna de sus genes paternos.

Su refinado perfil de reina infante era todo un desafío para la comunidad educativa, pero su alto IQ y carisma hicieron que avanzara en los estudios con facilidad y gozara de gran popularidad entre sus compañeros, a quienes en secreto, ella consideraba inferiores y un tanto miserables.
Antes de terminar el secundario, una explosión hormonal la sorprendió en medio del picnic del día de la primavera en Chato Beach y la tumbó de espaldas en la arena debajo de Mariano Migues, el preceptor, que tuvo el honor de desvirgarla.

Esa misma noche, tendida en su cama viendo un capítulo de El derecho de nacer, una voz interna le recitó "tu destino está marcado, Verónica Lamas, entraste en la misma frecuencia de tu vieja, ahora te vas a tener que poner de novio y seguir la vida que este pueblo de mierda tiene moldeada para vos"

- ¡Antes muerta!- se dijo reaccionando.

Al otro día en el colegio le dio vuelta la cara a Mariano, que desairado amenazó con contarle a todo el mundo que habían tenido sexo.

- Contalo- le dijo Verónica desafiante- prefiero quedar como una puta antes de terminar resignada como mi vieja.

Continúa Aquí

2 comentarios:

  1. ¡Chato Beach! ¡No tenía playita el pueblo ese! ¿Único lector? ¿Pero que pasa por estos lares? ¿Se fueron todos de vacaciones? ¿Y el pumita? ¡No me diga que terminó de alfombra, pobre bicho! Y una pregunta: ¿qué es IQ?
    Besotes.

    ResponderEliminar
  2. ¿como don checho? a ver...
    Pasa que esto ya lo habia publicado en el otro en otros tiempos, pero usté es muy joven y no lo recuerda. La historia del puma ya terminó, pero en el otro (me pa que anda medio mareado con mis blogs) IQ es el coeficiente intelectual. Abrazotes

    ResponderEliminar

Gracias