26/8/09

El candidato. Parte 1

Minishort



- Y la próxima vez que vengas a visitar a tu madre, tratá de venir vestida.
Eliana recibió en silencio la sentencia de la señora de la casa. Lo dijo con el tono agrio y la mirada despectiva que cierta gente de edad utiliza para dirigirse a una joven que desafía sus cánones de decencia. Y saltaba a la vista que Eliana los desafiaba todos.
Su desfachatez llegaba hasta donde pudieran llegar las miradas teñidas de moralina o de deseo. Sus piernas perfectas se movían en libertad debajo del minishort y sus pechos se delineaban contenidos apenas por la breve musculosa transparente. Sus ojos no desentonaban, sonreían con un toque irónico aunque su frutosa boca tuviera una mueca de resignación. Estaba acostumbrada tanto al rechazo como al acoso. Era su dharma.
-No podés quedarte acá.- le dijo la madre con voz temerosa- la señora no quiere. Tendrías que haberlo pensado antes de separarte de Pablo. ¿Ahora que vas a hacer?
- No se, mamá, algo se me va a ocurrir, no te preocupes.
- ¿Te volvió a pegar? ¿Es eso? Tenés que denunciarlo y volver a tu casa.
- No, mamá, no tiene sentido. Me voy a Buenos Aires a buscar trabajo, ya lo tengo decidido ¿Tenés algo de plata para prestarme?


Así fue que con los pocos ahorros de Ana y un bolso mínimo, Eliana se armó de coraje y tomó el micro de las dos de la mañana que la dejaría a las siete en Retiro.

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