13/9/09

Toda mi fortuna y frases hechas.11

4 de Octubre del 2009.


Hoy hace cuatro semanas que cerré este archivo sin título, guardado como “Documento 1” en el escritorio de mi computadora portátil y no volví a abrirlo. Buena parte de lo que está escrito en él me gustaría que fuera un cuento, pero no es. Insisto en guardarlo porque es posible que algún día necesite leerlo “a fin de recordar…” los detalles de una etapa bisagra. O mañana mismo mandarlo a la papelera para nunca más recuperarlo.

Hoy también es mi cumpleaños número 26 y es domingo, pero no hubo celebraciones. No se puede celebrar el nacimiento de alguien que no sabe a ciencia cierta quien es. Mejor dicho, no se sabe quien será a partir de mañana. Hoy soy dos posibilidades: si o no. Como el gato cuántico. SI,  es que soy la sobrina carnal del diputado y estoy condenada a muerte, NO, es que puedo empezar a respirar. Y de eso depende todo. Puede ser un acta de defunción o un certificado de nacimiento. Así traduciré el resultado del análisis de compatibilidad de ADN que nos hicimos Fran y yo, y que nos será entregado mañana.
Así de relevante.
Por cierto, lo relevante no es saber si soy o no la hija de ese hermano mayor de Fran, el producto de su relación casual con una joven a la que solo trató un par de veces: una cuando tuvieron sexo y otra cuando le anunció su embarazo por teléfono, días antes de casarse y con un pié en el avión que lo llevaba a Río de Janeiro donde vivió hasta su muerte rodeado por sus herederos legítimos. Tampoco lo es que esa mujer lejana y solterona que durante 25 años dijo ser mi tía Megan es en realidad mi mamá. No. Todo eso ya lo mastiqué, lo procesé y lo digerí durante todo un mes. Y finalmente lo solté. Y concluí que no tengo autoridad para juzgarlos, y mucho menos tengo pasta para ponerme en el rol de víctima. Bastante habrán tenido que lidiar con sus conciencias, como para que venga yo a levantar mi dedo acusador.

El tsunami de información que me llegó de golpe y por varios frentes me dejó en shock intenso por varios días en que ni los conciliábulos con las chicas sirvieron de mucho. Pero eso ya pasó.
Tuve que escuchar esos relatos del pasado, tan cargados de escenas y frases melodramáticas, tan de clásico culebrón venezolano, de boca de Fran y de mis padres de crianza, que como si hiciera falta, fueron repetidos y confirmados por mi madre biológica en conferencia internacional desde Miami.
Me niego a reproducir ese guión aquí, ante todo porque odio los culebrones y también porque no creo que me lo pueda olvidar ni a propósito.
Lo relevante hoy, aquí y ahora, es que por suerte la juvenil Megan - me cuesta decile mamá - era bastante promiscua y no puede identificar con certeza al padre de la criatura. (sic)
Empeñado en cumplir la última voluntad de su hermano acosado por la culpa en su lecho de muerte, el diputado me buscó para asegurarse de la legitimidad de mi filiación genética y en consecuencia, informarme sobre mi herencia patrimonial y mi pertenencia a la tan adinerada familia.
De estas dos cosas hay una que para ser honesta me importa lo mismo que el resultado del campeonato de hockey sobre hielo de Finlandia, o sea nada. Al menos por hoy. Lo único que me importa es saber si soy la sobrina del hombre que amo.

Me llaman las chicas y me preguntan como estoy. En ascuas, en vilo, en vela, en alerta máxima, en un solo nervio, en ayunas, en insomnio, partida en dos. ¿Cómo quieren que esté?.

Me llama el diputado, que después de asestarme su parte del relato no se atrevió a mirarme más a los ojos y no volvimos a vernos desde que fuimos a sacarnos sangre hace 20 días. -¿Sangre de mi sangre?- Me dice que mañana me manda un auto con chofer para estar temprano en el laboratorio.

Me pregunta como estoy y le pregunto como está y los dos respondemos con otra pregunta. ¿Cómo querés que esté?
Con un gintonic en una mano y un lexatín en la otra.
¡Como una condenada esperando que salga el sol y mirando por la ventana el cadalso! Así estoy.
Continúa Aquí

3 comentarios:

  1. ¡Media hora! ¡Falta media hora! ¡No aguanto más! ¡AAAAAAAAAGGGGGG!

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  2. nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!

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  3. Que pasa Chechito, le agarró la impaciencia??


    Cla, siiiiiiiiiiiiiiiiiii!
    Salutis con salut y bienestar!

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Gracias