12/9/09

Toda mi fortuna y frases hechas 9

4 de septiembre de 2009

Yo, María Victoria Escudero, hija única de don Ricardo Escudero y doña Eugenia Britos, a un mes de cumplir los 26 años, nacida en el barrio de Belgrano, conocida entre mis compañeros de facultad como “la loca” o Mariví, independizada desde hace años para evitar manipulaciones de padres castradores, soberbia de toda soberbia; en relativo uso de mis facultades mentales, releo el archivo Word que ya tiene más de 20 carillas, en una noche estrellada y con insomnio, sobre el escritorio Luis XV de la abuela de un hasta hace poco desconocido, y descubro que lo que tengo escrito acá se parece asquerosamente a las novelitas rosas de Corín Tellado que mamá guardaba como reliquias en su cuarto y de las que yo me burlaba cruelmente en mi adolescencia. Y tengo muchas ganas de llorar.

Tanto por el estilo cursi que espero no trasladar a mi novela, como porque no me puedo sacar al diputado de la cabeza.
Ni cuando Mariano se fue a vivir a España y no quise seguirlo, ni cuando terminé con Nicolás por ahogo, me sentí tan desolada. Ni cerca.
Ni cuando en la secundaria fantaseaba con el profe de literatura, no, esto no tiene que ver con nada. Y no, no soy edípica, que no me vengan con esas teorías freudianas, yo no admiro ni desprecio a mi papá, mi papá es un papá común y silvestre, buen papá, pero nunca lo elegiría como modelo de hombre.
El va al trabajo, viene del trabajo, se sienta a cenar, mamá lo atiende, le alcanza las pantuflas, mira fútbol, lee el diario, se acuesta, va al trabajo, bis.
No puedo imaginarme la vida con un tipo así al lado. Espantoso.
El diputado es la antitesis de papá. Tiene una vida fascinante, y no es solo por su fortuna. Es astuto, inteligente, es sexy, es un ganador. Es admirable.
Oia. Que cosa ¿será que el amor tiene que ver con la admiración?
Me acordé en este momento de la tía Megan. Ella decía que solo podía enamorarse de alguien a quien admirara profundamente.
¿Será que hasta ahora, no conocí a ningún hombre que fuera digno de ser admirado? ¿Ahí estará la madre del borrego?

Recién atendí una llamada de Claudia. Le dije que había descubierto la causa de mis desvelos: la admiración. Me contestó que mi desvelo iba a empeorar si no dormía un poco y que a este tren, la novela la voy a terminar cuando Fran tenga 70 y ya no haya ninguna posibilidad entre nosotros. Y como siempre, tiene razón.
Me voy a mis aposentos de princesa desahuciada y en mi cama de baldaquín con olor a diputado tendré una fantasía erótica y me masturbaré en su honor.
Esto Corín Tellado nunca lo dijo. Ahora me quedo más tranquila.

5 de septiembre de 2009

Un poco más relajada estoy. Me desperté oliendo desde la planta alta el pan casero que hornea Matilde, desayuné en la cocina y aproveché la ocasión para intentar, sin demasiado éxito, sonsacarle información sobre la familia de Fran y sus intimidades. La excusa, nuevamente, fue la investigación para mi novela, pero Matilde es una empleada discreta, no por nada ha servido a la familia tantos años.
Para completar mi técnica de relajación decidí salir al jardín con mi laptop y sentarme sobre el césped húmedo, recién regado por el jardinero.

Se está bien acá. Hay azahares en los durazneros.-algo aprendí- . Hay dos horneritos afuera del nido dándose piquitos. Mejor miro para otro lado. Hay olor a primavera. Primavera es la estación del amor. Me cago en el amor. Que cosa jodida resultó ser. Tengo que ponerme a escribir, no puedo seguir tan dispersa. Fran, como me calentás. Fran te quiero. Fran te odio.

Teléfono. Es Fran. Como carajo quiere que escriba la novela si me llama. Si no me llama lo pienso igual. Me propone que almorcemos juntos en el centro, dice que tiene la tarde libre y que después de comer vamos a pasear un poco. Que no me preocupe por el transporte, que me manda un auto con chofer.
Caigo en la cuenta de que hace más de diez días que no salgo de esta casa.
Me va a hacer bien salir un poco.


Continúna AQUI

6 comentarios:

  1. Anónimo6:31

    ¡Que desestabilización de Dios bendito! Uffff... cuando hierve la cabeza de la protagonista a este nivel, yo me preparo para lo que venga con un gintonic y un lexatín (both, together, a la vez).

    A sus 15.00 dice???? cuatro, cinco... siete, nueve. ¡Mis 21.00! Aquí estareeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee.

    :-) Incredible!!! Me acabas de dar una idea, ahora te la tiro por mail ¿ok? Muac

    Gallego-land

    ResponderEliminar
  2. Bueno, os leí todos. ¡Como la complica! ¡Que lindo, capítulos cortos!, pensé en el otro barrio. ¡Y me manda para este!
    Acá hay calentura, mucha calentura, hervimos de calentura. Decile que afloje al diputado, que un polvito no le hace mal a nadie y es digestivo.

    ResponderEliminar
  3. mucho encierro no es bueno para la concentración (paradójico, no?) tu novela me fascina, y mi espalda va mejorando.. un poco. salutis y feliz almuerzooo!!

    ResponderEliminar
  4. Galle, a la protagonista le hierve la cabeza y algo más, pero nosotras tranqui, no haga combinaciones de alcohol y psicofármacos que va a quedar como la Krishhhhhhh!
    PD: mail no recibí.

    Donches, si le parecen largos no se imagina todo lo que tuve que resumir, esto es un culebrón mexicano, amigo! jaja Mucha calentura, is true!


    Cla-atropellada, ya te mandé un abracadabra sana sana, espero que te haya llegado! :-)

    ResponderEliminar
  5. JAjajaja!!! he estado allí, en ese mismísimo lugar.
    Lloremos juntas.

    ResponderEliminar
  6. Pues no, que llore la protagonista mientras yo me divierto. :-)

    ResponderEliminar

Gracias