3/8/15

Zen y el cerebro

Zen y cerebro. James Austin 

Extracto del libro Zen y cerebro, del neurobiólogo James Austin 


La naturaleza del Zen no yace en la erudición, la filosofía, en la doctrina budista, ni siquiera incluso en el zazen. Yace en una sola cosa, a saber ver la naturaleza del Buda que está en cada persona.
M. Trevor
El poder del centro verdadero debe de ser el artefacto más perdido de la sabiduría humana. Es como si el mismo mensaje sigue llegando a la orilla y nadie rompe las botellas, mucho menos el código.

Marilyn Ferguson
3. ¿Pero, qué es Zen?
Zen es vivir la experiencia, no principios abstractos anticuados. Es una forma especial de budismo en la que los preceptos y la práctica se funden. 
¿Cuáles son algunas de sus principales enseñanzas?.
1. Zen enfatiza la meditación como un camino a la iluminación. Este despertar espiritual final se enfoca en una tesis: nosotros y el universo somos co-extensivos. Este tema central se encuentra insinuado en el término “Maha-prajna-paramita”. Maha significa grandioso; prajna significa entendimiento-sabiduría; paramita insinúa alcanzar la otra orilla, el lugar en el que no hay ni apego a la vida ni miedo a la muerte. EL término apunta a ese entendimiento profundo que los libera a uno de todo el sufrimiento causado por preocupaciones egoístas y egocéntricas.
La iluminación Zen hoy en día es todavía algo diferente de otras. No, no desciende de algún poder superior más grande. Sus aspirantes la ven que algo que emana desde dentro, que está en todo nuestro alrededor. Significa despertar a nuestra unidad fundamental con ese universo eterno que está justo bajo nuestras narices. No implica agregar ningún concepto nuevo y esotérico del exterior. 
2. El intelecto no se siente en casa en la provincia del Zen. El Zen se retira antes del intelecto. Se esconde, por así decirlo. 
3. El Zen valora los hechos simples, concretos, vivientes de la experiencia cotidiana personal y directa. Cuando nuestro cerebro percibe una rosa roja, no necesita pensar acerca de la palabra “rojo”, reflexionar sobre su longitud de onda, o tratar de analizar qué proceso químico hizo que fuera de ese color. Percibe el rojo directamente. El entrenamiento Zen promueve esta misma consciencia instantánea, despejada de todo en el aquí y ahora.
Continuará



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias