7/10/09

Benito o Whatever. (The end).

Meditación es una de esas palabras - como conciencia - que según de que lado del mundo estemos hablando, tienen significados opuestos.
Si yo digo que para dialogar con Benito o Whatever entré en estado de meditación, quien me escuche, o en este caso, lea, buscará en su diccionario interno de acceso instantáneo la acepción que corresponda a su formación cultural. En muchos casos aparecerá una imagen así y en otros tantos será algo así . En algunos casos aparecerán ambas.
Y algunos -los menos- coincidirán con mi versión.
Porque si yo digo meditación, no me estoy refiriendo a la definición de la RAE, ni siquiera a los tipos de técnicas que se describen acá.
Cuando yo digo meditar, estoy diciendo “Hagas lo que hagas en cada momento, hazlo totalmente.”

Ese domingo de julio de hace unos años, cuando lo invité a Benito o Whatever al diálogo, lo hice dispuesta a escuchar totalmente. Paradójicamente cuando se escucha con totalidad, en la cabeza se produce un vacío y algo empieza a moverse en dirección al corazón. Pero si yo digo corazón…

Ok. Retomemos el relato.

Cuando por fin me rendí al momento y dejé que la voz de Benito o Whatever fluyera, noté que era una voz conocida. Me transmitía confianza. Tenía el mismo registro de certeza absoluta que esa vez durante el accidente, cuando me decía que todo estaba bien mientras el auto daba vueltas sobre la ruta. O cuando me ordenó que me ponga el cinturón cinco minutos antes.
Tenía la misma impronta de confianza que cuando Nicolás chocó con la moto y el charco de sangre bajaba desde su cabeza por el cordón de la vereda hacia la calle, o cuando Ignacio recibió un tiro a milímetros del bazo y llegó justo a tiempo al hospital.
Me hablaba en el mismo tono que cuando tomé el subte desde estación Pasteur hasta Retiro con 45.000 dólares en efectivo en la cartera.

Como en tantos otros cotidianos y mínimos milagros que casi no recuerdo.

Lo que me dijo era más o menos así: “Yo, a quien llamás Benito o Whatever, soy una parte tuya. Soy tu creación. No me temas. Todo es tu creación. Todo lo que existe es tu creación y hay solo dos caminos para crear tu realidad: el camino del miedo o el camino del amor. Vos elegís. Siempre elegiste y siempre lo supiste. Yo solo aparezco cuando es necesario que lo recuerdes. No hay nada afuera que pueda dañarte. Se trata de tu miedo. Solo tu miedo me transforma en algo maligno y solo tu amor me devuelve la esencia, que es más amor. “

Cuando volvieron todos del Catedral les dí una explicación diferente a cada uno, adaptando el relato a su sistema de creencias. A Bruno le dije que había hecho la limpieza de ambientes que nos habían enseñado en el seminario de Reiki que compartimos. A Ignacio, que no había motivos para preocuparse. A Daniela, que el ritual había resultado exitoso y el alma errante había encontrado su dimensión correcta. En grupo les dije haciéndome la chistosa que habíamos firmado a un acuerdo bilateral de no violencia con Benito Whatever. A Abril le dije la verdad.
No sé de cuanta credibilidad gozaron mis declaraciones, el caso es que la calma retornó a la casa y a la familia.

Hasta ayer, que Ignacio y yo, en mi departamento de Mar del Plata, fuimos los únicos que escuchamos (literalmente) a Benito o Whatever llamándome (mamuuchaaa) desde el baño de servicio, imitando la voz adormilada de Bruno.

Fin

10 comentarios:

  1. ¡Ohh siiii! Un final así esperaba... redondo, completo, casi perfecto. :-) Es el capítulo que más me ha gustado.

    Besos!!

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  2. buenísimo lils!! y ya te estoy afanando otra frase.."Todo lo que existe es tu creación y hay solo dos caminos para crear tu realidad: el camino del miedo o el camino del amor. Vos elegís." PRESENTE PERFECTO, como suelo decir.
    me encantó!!!

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  3. Anónimo15:33

    Oooops! Resultó que el original era un borrador ¿viste?
    Excelante. Una combinación de multiple choice y verdadero/falso con argumento. Redondo, como bien dice Gallegoland. Una delicia.
    Un beso y un ¡chapeau!

    Javier (lejos)

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  4. AGRADECIMIENTOS:
    A mi familia que se banca que los involucre en mis ficciones verdaderas y se divierten con eso. Son únicos y lo saben.

    Uno muy especial a Fibertel que me está haciendo la navegación imposible desde hace varios días. También on únicos ¡y lo saben! h de p.

    Galle, tenía tal cantidad de finales potenciales que tardé un poco en definirlo. Me alegra mucho que te haya gustado! muackkss

    Cla, tenés 100 años de perdón, yo se las afané a...tantos que me resulta imposible nombrar a cada uno. Pongamoslé Benito o Whatever. :-) muakis.

    ¡Helouuuuuuuu my teacher! Ud. no es objetivo, salga de ahí, que me pongo colorada. :-)
    See you.

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  5. Lils, te cuento que me leí todas las partes y me asusté un poquito. Bruno es el nombre de mi hijo. Daniela es una de mis mejores amigas. Ignacio es el nombre de mi hermano. Benito, el nombre de un indeseable que conocemos de este lado de la blogósfera. Y Nicolás...bueno, en otro momento de cuento (si querés, por mail)

    Conclusión: Sos el Gran Hermano?

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  6. Relato no te asustes que yo estoy temblando, :-) diría mi viejo.
    Bruno es mi hijo el menor, Daniela es una amiga de Ignacio que es otro hijo, igual que Nicolás.
    Y Benito es...un ¡whatever! que nos siguió desde Bariló a MDQ. (jiji)

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  7. PD: Si, quiero que me cuentes, soy muy curiosa! jaja

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  8. Anónimo15:17

    Mientras no lleguen a la conclusión de que Benito es gallego, yo de momento ni parpadeo...Jejeje.

    Un beso a los dos, ¡joder con la casualidades!

    Gallegoland

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  9. Anónimo17:59

    Quién no ha tenido un Benito (o varios).. jeejje!!! Una vez vi uno reflejado en un espejo de un placard viejo (esos que venían con el espejo en la puerta del medio?? típico de los bisabuelos y abuelos), estaba bailando escuchando un tema de Luismi (será que no me amas), y cuando lo vi y me estaba mirando y le flameaba la túnica blanca, pegué un grito, y me quedé encerrada en la habitación con el equipo de música hasta que mi hermana y mi cuñado llegaron! ;-))) Luego lo volví a ver en una regresión!Espacio entre vidas... no había por qué temer!!jejjejejej Besos.Govenka

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  10. Galle, de momento zafás. Benito o Whatever nunca dijo ¡coño! ni ¡joé! (hasta ahora)

    Govenka Lauriiiiiiiis! helouuuuuu! Bueno, yo ver, lo que se dice ver, nunca vi nada. Pero OIR... OIGO. Besooooos amiga!!

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Gracias